Escalada en roca
Material de escalada en roca
Una manera muy peculiar de "retratar" un "friend", y sobre todo la mejor forma de utilizarlo.
Enviado por: sarganta_na@hotmail.com

Paso largos ratos jugando con él. Lo manoseo continuamente. No puedo ni
quiero reprimirme. Lo manipulo arriba y abajo, unas veces con
delicadeza y
otras compulsivamente, con un ritmo frenético. No deja de despertar
mi
admiración cómo su extremo se encoge y se agranda, reduciendo y
aumentando
sucesivamente su volumen.
Los hay de diferentes tamaños, formas y medidas, incluso colores.
Los
hay más anchos y más delgados, más rígidos y más flexibles. Los
hay
enormes, de esos que casi asustan: sólo imaginarme con uno de ellos me
hace
estremecer; no podría, estoy segura. También he visto algunos
minúsculos,
casi ridículos, aunque dicen que lo importante es el empleo que de
ellos se
haga. A propósito de ese punto, conviene señalar la importancia de un
uso
regular para cualquiera de ellos. De otro modo, especialmente si hace
mucho
tiempo que no se utiliza, habrá que tomar algunas precauciones.
Igualmente,
en el otro extremo, un aprovechamiento abusivo podría ocasionar
ciertas
dificultades y llegar a deteriorar el aparato. Así mismo, para
conseguir un
óptimo rendimiento cabe recalcar la relevancia de un buen uso, que a
veces
se descuida. Si no se sabe emplear corréctamente, podemos encontrarnos
con
problemas: con que se salga antes de cumplir satisfactoriamente
su
cometido, lo cual es bastante frustrante e incluso peligroso; o bien,
caso
más inusual, que tras cumplir su función quede atrapado y no haya
manera de
sacarlo, lo que puede conducir a situaciones comprometidas y
embarazosas.
Todos requieren un período de adaptación y práctica, sea cual sea su
forma
y tamaño. Siguiendo con la tipología, algunos son duros, y cuesta
trabajo
doblegarlos. Suelen necesitar una buena lubricación. Otros, quizás por
su
constitución o gastados por el uso, son flácidos en demasía, faltos
de
solidez y firmeza. Pero a mi me gusta éste, ni excesivamente grande,
ni
demasiado pequeño. La medida justa y la consistencia apropiada para que
mis
dedos puedan abrazarlo, acariciarlo y manipularlo con suavidad...
Y cuando llega el momento oportuno: es el éxtasis... Noto cómo
se
introduce en su orificio: un decidido, rápido y enérgico movimiento
hacia
adelante y ¡ya está dentro! Noto cómo todas sus partes se han acoplado
a
las paredes de su alojamiento, encajando a la perfección ¡qué placer
tan
sublime me proporciona! Un ligero empuje hacia arriba y abajo sirve
para
comprobar definitivamente que todo está preparado...
... Ya puedo pasar la expres y asegurarme.